viernes, 7 de marzo de 2014

BUTOH POESÍA CORPORAL








El cuerpo extendido Poesía corporal Butoh: shot history


Butoh coloca el cuerpo en el centro. El cuerpo no es visto como un instrumento para expresar sentimientos o ideas sino que es «la expresión en sí misma». Es el cuerpo el que pone las condiciones, da las posibilidades y coloca las limitantes. El cuerpo es parte de una forma de ver el mundo donde todo tiene su valor y su lugar y donde no existe el desbalance. El ser humano no es más que los animales o las plantas.

 El cuerpo no es subordinado al alma o al pensamiento. Todo está integrado en un balance dinámico. Butoh es una forma viviente del arte y se define y se desarrolla en cada individuo y dependiendo de cómo el mundo y la conciencia humana cambian. 

 En nuestro trabajo hablamos del «Cuerpo Butoh». Significa un estado del ser más que la forma de mi propio cuerpo. Se define por la velocidad de la vida. En toda forma y ente de vida ocurren cambios a una determinada velocidad. Nada sucede lentamente sino que más exactamente, la velocidad es un «proceso comprimido».

 Donde el pensamiento no alcanza, allí alcanza el cuerpo. El arte Butoh intenta acercarse a la vida en su forma más pura sin cantidades de interpretaciones intelectuales. El Cuerpo Butoh es un cuerpo expandido, donde los contornos de la realidad corpórea son dilatables. El cuerpo Butoh hace posible ver lo invisible y recrea la realidad. 

El proceso hacia un Cuerpo Butoh comienza lejos del propio cuerpo y de los propios deseos. Los impulsos llegan desde afuera y se mueven en dirección hacia adentro. «La calidad Butoh» se mete lentamente bajo la piel, toma el cuerpo y desafía todas las funciones anteriores.


El bailarín se entrega como ser social y cultural a las fuerzas naturales. La danza es tallada como una piedra por el agua del mar. El trabajo con el cuerpo es también el trabajo con el poder de la costumbre.

 Somos parte de las costumbres sociales y culturales de la sociedad y de nuestras propias costumbres. En la búsqueda del Cuerpo Butoh, «un nuevo cuerpo», esas tradiciones deben ser trabajadas. ¿Podemos realmente separarnos de nuestras costumbres? ¿Quién se libera de su cultura? ¿Quién se libera de sí mismo? Con estas preguntas se forma una base, una plataforma humana para la acumulación de fuerzas. Creamos el futuro aquí y ahora. 

El «método Butoh» se gestiona por medio de imágenes poéticas más que aclaraciones, los ejercicios son concretos y muchas veces muy físicos. La paciencia, el coraje y la resistencia son continuamente puestas a prueba. Un tipo de quebrantamiento se inicia en el bailarín para luego dar paso a un proceso de construcción. 


El círculo completo debe cerrarse antes de que los resultados puedan verse claramente y puedan entenderse. El lado poético y filosófico de Butoh puede igualmente inspirar otras formas de arte o estilos de vida y de esa manera tomar otras formas que la danza. 

En el renacido cuerpo Butoh la «forma» es analizada. La forma está intimamente unida a la «no forma». En el campo de tensión que existe entre la forma y la no forma, aparece la fuerza de la que nace la danza. El cuerpo se transforma en diferentes materiales vivientes ‹un lodazal pegajoso, el aroma de una flor, una gallina picoteando, raíces de árbol que se retuercen en la tierra o un puñado de polvo. En el Cuerpo Butoh, el paso a esos materiales es corto, viven en nosotros y con nosotros. 


En la «materia viviente» se estudian con exactitud los principios que dan inicio al movimiento. La naturaleza es el más importante a estudiar -tanto la de nuestro alrededor como la de dentro nuestro. Todo se acomoda a determinados principios, todo cambia, todo muere y renace. Los principios y los materiales son estudiados en detalle, casi científicamente, para ser no solamente una idea vaga o una forma vacía. 

 ¿Cómo crecen los árboles? ¿Cómo se ven las cosas en la oscuridad? ¿Cómo influye la fuerza de gravedad en nuestros cuerpos? ¿Cómo influye un puñado de polvo sobre la totalidad?

El bailarín recrea la realidad en su cuerpo y en el espacio alrededor de su cuerpo. Cuando el contorno entre forma y no forma, entre cuerpo y espacio desaparece, se revela la incorporación de la idea inicial. La «transformación» es alcanzada y es total. La forma es continuamente destrozada para dar lugar a la no forma, retornando luego en un proceso dinámico. El cuerpo es destrozado continuamente para luego renacer en formas nuevas. 


El principio de que «todo cambia» es aceptado. Nada es permanente ni en forma ni en substancia, nada está fijo. Lo mismo pasa con nuestra propia comprensión y entendimiento de la vida y el mundo ‹debe estar en simbiosis con el cambio y ser continuamente desafiada. Cuando el principio sobre los cambios está vivo, no hay más vacios y todo es parte del proceso. Cuerpo, tiempo y espacio viven. El continuo desafío y la sorpresa debe ser parte cotidiana del artista Butoh. 


En general las «actuaciones Butoh» de SU-EN son creadas con escasos medios económicos pero con profunda preparación. Hasta las partes coreográficas contienen improvisación. La forma enfrenta nuevamente a la no forma para aceptar las partes con las que nadie puede contar o que nadie puede controlar. ¿Qué sucede en el espacio justamente duran-te esta representación? ¿Debajo de este foco de luz? ¿Cuando este hombre tose? Ninguna representación puede verse como completa sino que todas son trabajadas sistemáticamente para que el bailarín no se estanque en una posición profesionalista. 


Los artistas Butoh tienen muy pocas ocasiones de repetir varias veces la misma actuación (con la excepción de unos pocos grupos reconocidos mundialmente) y tampoco se busca hacerlo. Cuando las obras se repiten, la situación, el tiempo, el lugar son nuevos y esto crea nuevos encuadres. 

El «encuentro con el público» es la parte del proceso de creación que pone todo en juego. La danza Butoh tiene como primera finalidad el comunicar, conmover, confrontar y darse a la vida en todos sus aspectos. El encuentro entre el público y el bailarín resulta en un esfuerzo mutuo donde podemos cuestionar nuestra propia existencia. La danza Butoh no representa nada. «Hace y es». Debería tomar al observador como una fuerza natural. 


No nos podemos escapar a la lluvia o al apagón luego de la caída del rayo. El observador debería tener confianza en poder ver a través del cuerpo Butoh y más allá y detrás. 

A veces la mirada puede volverse y el observador verá así lo más terrible de todo, a sí mismo. La relación con el público es la relación con el mundo. Aquí el artista Butoh elige el camino a seguir entre el provocador o el suavizante. En lo profundo de su interior el artista tiene necesidad de comunicar, de hablar con el mundo, de compartir con otros. Aún más profundo, si me veo a mí mismo existe también la necesidad de pagar tributo por una parte de la vida que se me ha entregado. 

En el fondo, Butoh es una «actividad subversiva». Al retomar el poder del cuerpo se retoma también el poder del individuo. De esta manera se desafían muchas estructuras de la sociedad. Elegimos como vamos a vivir, podemos romper nuestras costumbres y rebasarlas, podemos formar una nueva sociedad sin esperar que otros lo hagan por nosotros. La convivencia del cuerpo con otras existencias y otros seres humanos, son creadas las condiciones para el cuidado de los valores básicos de la vida -el respeto y la responsabilidad. El aceptar la materia viviente cuestiona la actitud netamente materialista que existe hoy.

Fuente:
http://www.heterogenesis.com/Heterogenesis-2/Textos/hcas/H28/Butoh.html